Casas cueva, ¿fraude de ley?.
Recientemente aparecía en
prensa la presentación oficial de un nuevo modelo de vivienda
“sostenible” que se define como: “una vivienda ecológica piloto que
aspira a revolucionar el sector de la construcción al ofrecer una
altemativa que genera un menor impacto paisajístico y medioambiental. “
La idea se basa en el modelo de «casas cueva» de la época árabe y,
básicamente, consiste en que tres cuartas partes de la vivienda están
cubiertas por una capa de tierra de tres metros de espesor por arriba y
de cinco metros en cada lateral. El techo de la casa está recubierto de
una fibra especial que permite la plantación de árboles y todo tipo de
vegetación sin riesgo de filtraciones o hundimiento.
Al margen de su “revolucionario” modelo constructivo se comenta que será
mas eficiente económicamente, reducirá las necesidades energéticas e
incluso mejorará los biorritmos de sus habitantes; siempre desde el
respeto que se merecen los “biorritmos” de las personas, nos planteamos
una vertiente no analizada de este nuevo modelo de “bunker”:
¿Donde se van a ubicar este tipo de viviendas?
¿Qué propietario preferirá este modelo frente al tradicional donde la
ubicación y las vistas priman sobre otras necesidades?
¿Será una vivienda compatible con el modelo de ciudad compacta como
modelo sostenible real?
Nuestra opinión, que no deja de ser una mas, es que este tipo de
viviendas serán las que se ubiquen en suelos donde no exista una
tipología definida o en aquellos suelos donde la edificación no este
permitida (suelo no urbanizable) salvo puntuales excepciones.
Construir una vivienda donde se pueda plantar árboles encima es una
forma de evidenciar que, aparte de la dificultad para el control
municipal, serán viviendas “invisibles” a la hora de realizar vuelos de
control (a efectos catastrales, censales, administrativos…).
Sus creadores ubican esta vivienda «pensando sobre todo para los países
o zonas donde existe un gran impacto urbanístico y necesitan de un
desarrollo sostenible en la construcción» … por lo que cabe concluir que
el desarrollo sostenible en estas zonas pasa por “ocultar” las viviendas
frente al planteamiento de un modelo urbanístico sostenible integral.
El modelo de sostenibilidad siempre es bien recibido pero no puede
servir de excusa para ocultar un uso fraudulento del suelo, no por ello
obviamos que siempre queda a la decisión última del propietario quién es
el que conoce, o debe conocer, el uso de su suelo y las condiciones
legales de su edificación.

Fuente: blogurbanismo.com
4 Agosto 2007
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